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martes, 24 de noviembre de 2009

Construir un estado emocional de Entusiasmo, Optimismo, Fe, Confianza en si mismo, Alegría, para todos los días.

El estado emocional ( sentirse bien o mal ) es responsabilidad de cada uno. Solo nosotros podemos gobernar nuestro estado emocional y elegir sentirse bien o sentirse mal.
Nuestro estado emocional debe ser un resultado consciente.

Si una persona se levanta por la mañana y piensa e imagina… en fracaso, en que las cosas saldrán mal, se queja, y dice “no puedooo” - el resultado será una persona sin entusiasmo, sin fe, sin confianza en si misma, pesimista, sin alegría y sin energía.

Solo hay dos opciones:

- O dejar que nuestro cerebro siga gobernándose a si mismo conforme respuestas condicionadas,

- O asumir el control consciente de nuestro pensamiento para construir un estado emocional en el que queremos vivir nuestra vida: entusiasmo, fe, confianza en si, optimismo, alegría.

Si eliges la segunda opción solo necesitas dos cosas:
1. Determinación.
Sentir el compromiso y dar importancia al valor de construir un estado de entusiasmo, fe, confianza en tus fuerzas, optimismo, hoy, mañana, pasado mañana … todos los días.

2. Disciplina.
La disciplina se basa en adquirir hábitos apropiados. Aun que comprendas el gran valor de tener estado emocional “sano”, su importancia en tu vida diaria sin disciplina no podrá generar ningún efecto en tu vida.

Si solo realizamos esfuerzo de ejercer control emocional por un día, para volver al siguiente a la nuestra habitual forma de obrar, entonces, no hemos conseguido ni hemos cambiado nada.
Si en cambio realizamos este esfuerzo día tras día, durante un tiempo ( 1-3 meses ) podríamos observar que ya no somos los mismos.

Ejercicio y un instrumento valioso de Gobierno emocional. ( por Antonhy Robbins autor de “ Poder sin limites” ).

I. DESAYUNO MORAL.
( este ejercicio consiste en deliberada generación de pensamientos, imágenes, sensaciones, sentimientos; justamente en esto consiste el control emocional)

Se realiza en primeras horas de la jornada, en un lugar tranquilo.
Sencillamente, durante ½ hora, tu cerebro va a pensar, generar imágenes y provocar las sensaciones lo que tu voluntad determine.
1. ¿ Cómo me gustaría comportarme para sentirme realmente muy bien y muy orgullos@ de mi mism@?
2. ¿ Qué es lo que tengo que lograr hoy?
Cuáles son tus objetivos que deben lograrse hoy. ¿ Qué es lo que vas hacer para lograr objetivos de hoy ?
Piensa, imagina y siente que puedes hacerlo y que lo vas a hacer.

II. La manipulación deliberada de la fisiología.

A un estado emocional ( bueno o malo ) va ligado un determinado estado fisiológico, esto es, una postura corporal, los gestos, respiración, movimientos, formas de hablar, etc. Así, una persona deprimida, vencida, adopta una postura, gestos, respiración, etc., propias de una persona deprimida.

¿ Qué ocurriría si de repente esta persona deprimida, adopta una fisiología correspondiente a un alegre optimista?, ( porque sí, por capricho si quieres )es decir, levanta los hombros, la cabeza, cambia sus gestos, se mueve con energía y entusiasmo, habla con firmeza, se ríe …

La respuesta te sorprenderá

La depresión desaparece.

Es un hecho … cambia tu fisiología y cambiará tu estado anímico, con esa facilidad.

Actúa “como si”
Como si:
Estuvieras llen@ de optimismo.
Como si:
Estuvieras llen@ de ganas.
Como si:
Estuvieras llen@ de alegría y energía.
Y sobre todo ríe, ríe, ríe.

Y no lo olvides …
“La perfección surgirá a través de la practica. No puede aparecer por el mero hecho de leer las instrucciones.” Napoleón Hill.

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Ecología emocional. Los 7 principios para la gestión de conflictos. Parte II.
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La confianza en uno mismo.
Elige ser optimista.

lunes, 5 de octubre de 2009

Ecología emocional. Los 7 principios para la gestión de conflictos. Parte II.

Con cada una de las acciones que llevamos a cabo en cada instante de nuestra vida vamos colocando piezas en el fundamento de nuestro mundo interior bien en el sentido del equilibrio o en el del caos.

No hay que esperar cuando viene alguien para solucionar nuestra vida. Nosotros somos los únicos responsables; pero qué hacer cuando surgen conflictos, cómo gestionarlos para poder mejorar nuestro clima emocional…

Los 7 principios para la gestión de conflictos nos ayudan mantener nuestro equilibrio emocional.

1. Autonomía.
“Ayúdate a ti mismo y los demás te ayudarán”.
Una forma de ayudarse a uno mismo es descargarse del peso de las ofensas, librándose de los rencores y aprendiendo mejores estrategias para prevenirlas y solucionarlas.
Quien se ayuda a si mismo recibe ayuda.
Proponerse de no ejercer el papel de quejica ni de víctima. Vale la pena abrirse a la vida y darse todas las oportunidades que uno se merece.

2. Prevención de dependencias.
“No hagas por los demás aquello que ellos puedan hacer por sí mismos”.
Porque podemos ofenderles si lo hacemos. Sería como considerar que las otras personas son incapaces o menos competentes, y eso supone un asalto a su espacio de crecimiento, de libertad, de decisión, de aprendizaje… De ese modo se establece una relación de poder y dependencia que genera ofensa y resentimiento. Además, implica una falta de respeto.

3. Correspondencia o efecto bumerán.
“Todo lo que les haces a los demás también te lo haces a ti mismo”.
Es decir, que si ofendemos, nos ofendemos; y si perdonamos, nos perdonamos. Lo que emitimos, recibimos. Así pues, si no nos gusta lo que recogemos es preciso revisar lo que sembramos.

4. Reconocer la individualidad y la diferencia.
“ No hagas a los demás lo mismo que quieres para ti: ellos pueden tener gustos distintos”.
Es importante no ir por el mundo con una actitud de pensamiento único. La flexibilidad mental y el reconocimiento del derecho del otro a pensar y a sentir por sí mismo, dentro de un marco de valores que fomenten la convivencia, son estrategias esenciales para vivir libres de la carga de la ofensa.

5. Moralidad natural.
“No hagas a los demás aquello que no quieres que te hagan a ti”.
¿ No quieres recibir agresiones, críticas, insultos, humillaciones u ofensas ? Pues el primer paso es no hacerlos uno mismo. ¿ No quieres que te ignoren o que te aíslen, ni ser objeto de burlas por tu modo de obrar o de ser? Pues no hagas eso a los demás.

6. Autoaplicación previa.
“No puedes hacer ni dar a los demás aquello que no te das a ti mismo” .
Aunque hay quien piense que es posible. A veces intentamos cuidar al prójimo sin cuidar de nosotros mismos; dar paz, sin tener sosiego interior; recomendamos a los niños que se perdonen, pero vivimos peleados. Tenemos un problema - división interna que genera sufrimiento. Conviene empezar por uno mismo. Solo a partir de ahí es posible educar e influir positivamente en los demás.

7. Limpieza relacional.
“Tenemos el deber de hacer limpieza de las relaciones ficticias, insanas y que frenan nuestro crecimiento personal”.
Somos responsables sobre nuestras relaciones. Y si estas son agresivas e irrespetuosas, dañan nuestra autoestima o ahogan nuestra posibilidad de ser, es preferible desprenderse de ellas. Porque si convivimos con alguien que ha elegido vivir ofendido o que ejerce de ofensor acabaremos contaminándonos emocionalmente.

“Si cada día nos arreglamos el cabello, ¿ por qué no hacemos lo mismo con el corazón ?” Gandhi.
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Ecología emocional. Contaminación emocional. Parte I.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Ecología emocional. Contaminación emocional. Parte I.

Cada vez nos damos más cuenta que tenemos que cuidar nuestro entorno y sanear nuestro ambiente. Buscamos nuevos y mejores procesos de reciclaje de residuos tóxicos, apostamos por las energías limpias y renovables, desarrollamos modelos que mantengan el equilibrio entre la explotación de los recursos naturales y el ambiente; pero muchas veces dejamos de lado nuestra ecología emocional.

Olvidamos gestionar nuestras emociones y sentimientos con responsabilidad y la conciencia.

De la misma forma que no debemos lanzar residuos tóxicos a un río - porque toda su fauna y el propio río pueden morir - tampoco debemos permitirnos ir lanzando indiscriminadamente partículas emocionales tóxicas al exterior. Ya que de esta manera se produce un contagio emocional negativo, se contagian conductas, ideas y emociones desadaptativas que nos producen dolor y debemos aprender a filtrar.

“Si bien no siempre somos responsables de lo que sentimos, sí que lo somos de lo que hacemos con lo que sentimos. Y nuestras acciones y nuestra pasividad tienen consecuencias.”

Tratar con personas es convivir con emociones. Si no sabemos gestionar nuestras emociones solo generamos mayor sufrimiento e infelicidad de uno mismo, pero también en quienes nos rodean, dado que se pueden contaminar con nuestro caos.

Así nos vamos contagiando y amplificamos el caos, el sufrimiento y la destrucción. Este “calentamiento emocional global” tiene un precio demasiado caro que no nos podemos permitir pagar. Algunas de sus consecuencias son:

- Adicciones como forma de huida.
- Sufrimiento global.
- Aumento de los miedos y fobias.
- Agotamiento.
- Caos emocional.
- Conductas violentas: mobbing, maltrato físico, verbal, psicológico, emocional o moral.
- Desesperanza.
- Corrupción.
- Enfermedades: ansioso-depresivas.

Debemos aprender a reciclar nuestros residuos emocionales a diario, su retención nos causa desequilibrio. Y si no lo hacemos, corremos el riesgo de utilizar a quienes nos rodean como contenidotes para volcar nuestra tensión y toxicidad no procesada. Recibimos lo que lanzamos y si no nos gusta lo que nos llega conviene revisar lo que emitimos.

A menudo buscamos culpables en vez de darse cuenta que somos los únicos responsables y que somos nosotros quienes debemos gestionar el revoltijo de emociones caóticas que a veces nos inundan. Rebotamos la agresión - que creemos haber recibido - a quien sentimos que nos ha ofendido o acaso a quien, por pura casualidad, pasaba por ahí. Las emociones son personales aunque estén desencadenadas por factores externos.

“ Toda la energía que no se dirige a crear, se dirige a destruir.” Erich Fromm.

Puedes leer más sobre Ecología emocional en la Web: http://www.ecologiaemocional.com/ de Jaume Soler y Mercé Conangla autores de “La ecología emocional”.

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Conciencia Emocional. Vivir las emociones. Parte I

Conciencia emocional. Liberar las emociones bloqueadas. Parte II.

martes, 24 de marzo de 2009

Conciencia Emocional. Vivir las emociones. Parte I.

El arte de vivir en armonía con nosotros mismos incluye ser concientes de nuestras emociones. Y el paso fundamental para acceder a nuestra conciencia emocional es la comprensión de que ésta representa un objetivo necesario y para ello debemos permitir conocernos y aceptarnos.

Nuestras emociones nos acompañan día a día y forman parte de nuestra personalidad, pero muchas veces las ignoramos, bloqueamos o evitamos.

Con la autoaceptación sobreviene el deseo de experimentar, en vez de ignorar, cualquiera que sea la realidad de nuestra existencia en un momento dado.

Comenzamos a tomar conciencia de nosotros mismos comprendiendo con mayor claridad nuestros sentimientos y emociones. El arte de tomar conciencia consiste en observar sin interferir, aun que al principio esta experiencia puede parecer un tanto atemorizadora ya que muchas veces tenemos miedo de descubrir quien somos realmente cuales son nuestros deseos , necesidades, emociones, valores aspiraciones, capacidades, estados mentales y comportamientos que experimentamos.

Podemos desconocer por qué sentimos de determinada manera o que sentimientos pueden sobrevenirnos en el futuro inmediato, hasta podemos llegar a experimentar el pánico de descontrol.

A medida que aprendemos tomar conciencia de las emociones comprendemos más claramente los impulsos ocultos que existen detrás de nuestras acciones.

Aprendemos, por ejemplo, a darnos cuenta de cuándo actuamos impulsados por un miedo o ira que, quizá hemos rechazado o ni siquiera reconocido.

Podemos tener más conciencia de cómo nos afectan nuestras relaciones.

Para poder superar nuestros conflictos por nosotros mismos no basta con identificar nuestras emociones, es necesario experimentarlos.

Al permitirnos experemintar nuestras emociones profundizamos en conocimiento de nosotros mismos.

Cuando tomamos conciencia de los sentimientos que rechazamos y los experimentamos, éstos se suavizan. Ocurre lo contrario con los sentimientos deseados: se fortalecen.

Es así como, al permitirte a entregarte a tus sentimientos de amor hacia otro ser humano, el amor se intensifica e inspira comportamientos que profundizan el amor.

Al detenerte a experimentar el placer que te produce tu trabajo, la pasión por tu trabajo aumenta y deseas dar lo mejor de ti mismo/a.

Ejercicio para lograr una apertura hacia la conciencia emocional:

- Simplemente siéntate en silencio, con los ojos cerrados y respira despacio y profundamente por la boca hacia la cavidad abdominal, mientras prestas atención a los más pequeños detalles de lo que sientes en tu interior; sólo percíbelo, obsérvalo, sin analizarlo ni juzgarlo, sin especular respecto del significado que encierra.

La aparente simplicidad de este ejercicio oculta su gran capacidad de despertar los sentimientos.

“ Debes aprender a pensar y a sentir por ti mismo, aplica la técnica de completar frases como ésta: “ Si quisiera ser más honesto a la hora de expresar mis emociones…,” Nathaniel Branden.